Valle del Manso es el refugio de la naturaleza, algunos dicen que es un lugar suspendido en el tiempo, un lugar magico donde el hombre vive sin alterar el ecosistema.

    En el Valle del Manso se puede realizar rafting, en un río verde y natural como el Manso, cabalgatas, en medio de bosques nativos, caminatas por senderos, accediendo a miradores con vistas increíbles, pesca.

    A 70 kilómetros de Bariloche y a unos 30 antes de llegar a El Bolsón nace la ruta provincial 83, se trata de 40 kilómetros de ripio que atraviesa el Valle del Manso, donde lagos y ríos de aguas cristalinas bañan el bosque andino.

    El Valle del Manso se puede hacer en auto o en bicicleta. Hay que subir por la Ruta 40 hasta el kilómetro 1961 y allí, pasando el paraje Villegas se accede al nacimiento de la Ruta Provincial 83, el camino que nos transporta al valle y que va paralelo al río. Son 40 kilómetros que recorren el valle dentro del bosque andino. Aquí comienza la magia y sólo se trata de elegir alguno de los tantos senderos que atraviesan el camino para llegar hasta el río.

    El valle atraviesa la periferia meridional del Parque Nacional Nahuel Huapí y en su recorrido se avistan los lagos Mascardi, Los Moscos, Hess y Steffen, este último penetra el mapa chileno hasta desembocar en el océano pacífico. El rio Manso cuenta con aguas correntosas, frías y cristalinas que son ideales para practicar canotaje o rafting. El bosque rodea este curso de agua y se trata de una de las zonas más vírgenes del mundo, el hombre aquí aún no ha modificado el ambiente, la contemplación del río es un show natural por sí mismo, las truchas y los salmones del pacífico pueden verse entre las piedras, mientras el reflejo del sol brilla en el aire puro.