Los Saltos del Mocona son unas cataratas de unos 10 m de altura que interrumpen durante unos 3 km el curso del río Uruguay al sudeste del departamento San Pedro, en la provincia argentina de Misiones. La particularidad de estas cataratas, o saltos, es que no son transversales al curso de las aguas como la mayoría de las cataratas, sino que son longitudinales. El canal en donde caen los saltos es una gran falla geológica, y su profundidad alcanza en algunos puntos los 170 metros. Como la línea de frontera entre Argentina y Brasil corre por el canal o thalweg del río Uruguay los saltos del Moconá se encuentran casi completamente del lado argentino a excepción del extremo norte en donde los saltos se encuentran a ambos lados del thalweg y son denominados salto del Yucumã del lado brasileño.

    En idioma guaraní Moconá significa «que todo lo traga». De relieve accidentado, surcada por numerosos cursos de ríos y arroyos y cubierta por una importante masa boscosa, los Saltos del Moconá ofrecen más de cien alternativas para vivir la naturaleza.

    Se puede observar la flora y la fauna ingresando por las picadas, descubriendo a cada paso cómo conviven armoniosamente mil formas de vida: árboles, arbustos, lianas, enredaderas, plantas epífitas junto a las aves, mamíferos, reptiles, peces y anfibios en un equilibrio natural. No todas las épocas son adecuadas para ver los saltos, sino que depende del caudal del río, sólo cuando está bajo pueden verse los saltos.

    La reserva Moconá fue creada en 1967, luego de que Juan Alberto Harriet, propietario del terreno, donara las 999 hectáreas donde se encuentran los saltos.

    El 27 de junio de 1991 se creó el parque provincial Moconá con la intención de preservar los saltos y su entorno.

    El Parque Provincial Moconá se encuentra dentro de la Reserva de la Biosfera Yabotí (“tortuga” en guaraní), en la región centro este de Misiones, en el Municipio de San Pedro, ocupando una superficie aproximada de 253.773 has.

    En el corazón del parque, los Saltos del Moconá conforman un espectáculo único en el mundo, producto de una falla geológica sobre el río Uruguay, entre las desembocaduras de los arroyos Pepirí Guazú y Yabotí (del lado Argentino), y los ríos brasileños Serapiao y Calixto.