El parque nacional Laguna Blanca es un área protegida ubicada en el centro de la provincia del Neuquén, departamento Zapala, en Argentina. El área ocupa una extensión de 11 250 Has. La superficie del parque nacional Laguna Blanca se subdivide en dos áreas de manejo: parque nacional con 8213 ha, y el área protegida con recursos manejados con 3038 ha.

El Parque Nacional Laguna Blanca se halla localizado a 36 km de la Ciudad de Zapala a la vera de la ruta provincial 46.

Punto GPS:Latitud 39° 3′ 25″ S / Longitud 70°20′ 49″ O

Fue creado en 1940, con el objeto de proteger el ecosistema de la Laguna Blanca, que alberga una de las poblaciones más abundantes de cisnes de cuello negro, junto a una gran variedad de otras aves acuáticas. También protege un amplio sector de ecosistemas terrestres representativos de la estepa patagónica.

La protección de esta zona se debe también a que cuenta con importantes yacimientos arqueológicos de origen mapuche. Estos restos están diseminados y comprenden pequeños fragmentos de cerámicas pertenecientes a vasijas y algunas puntas de flechas y raspadores (industria pre cerámica bastante conservada), manos de mortero hechas con lava volcánica, como así también gran cantidad de esquirlas, realizadas en obsidiana (vidrio volcánico) y sílices diversos.

En vehículo se deben transitar 12 km en dirección sur por la ruta nacional Nº 40 y luego se desvía a la derecha 25 km por la ruta provincial 46 hasta el centro de visitantes.

Es un área de acampe libre. Cuenta con mesas, bancos y fogones de uso diurno. El visitante debe proveerse de leña o carbón ya que no hay disponible en la zona, único sitio habilitado para hacer fuego. No cuenta con sanitarios. Cuenta con dos parcelas para carpas y una parcela para motorhome con mesas y bancos.

Existen distintos accesos a lo largo de la ruta para disfrutar del área de costa de la laguna.

El rasgo particular de la región es el cuerpo de agua que da el nombre al parque, situado entre cerros cónicos, de pendientes suaves y rodeado por paredes abruptas.

La Laguna Blanca se encuentra a 1.270 metros sobre el nivel del mar, tiene una superficie aproximada de 1.700 hectáreas y 10 metros de profundidad máxima. Es alimentada por dos arroyos temporarios de escaso caudal: el del Llano Blanco y el Pichi-Ñireco.

La gran variedad de aves conforma un gran atractivo del parque. Además de cisnes cuello negro, gallaretas y varias especies de patos, más de cien especies visitan las distintas lagunas en diferentes épocas del año. Entre ellas cabe mencionar, chorlos, flamencos, playeros y macáes plateados.

Entre los anfibios se destaca la rana acuática patagónica. Esta especie (endémica del área protegida y de unas pocas lagunas próximas a este), parece haberse extinguido en la Laguna Blanca debido a la introducción clandestina de truchas y percas, siendo éstas sus principales predadoras. Actualmente se la puede encontrar en los cuerpos de agua dentro del parque donde no habitan estos peces.

Otro aspecto de interés son las bardas que bordean la laguna del lado norte En sus paredes abruptas nidifican aves de presa como el aguilucho común y el halcón peregrino. Por las cornisas pueden verse a los chinchillones o vizcachas de la sierra.

Pumas, zorros, piches, choiques, gatos silvestres y cóndores encuentran refugio en este ambiente.

La Laguna Blanca tiene una particular relevancia como hábitat para numerosas aves acuáticas. Por esta razón fue incluida en la lista de Humedales de Importancia Internacional.