La Laguna de la Niña Encantada se halla en Malargüe, a unos 40 km de la ciudad cabecera, camino a Valle de las Leñas. Su acceso se encuentra a la vera de la ruta de acceso al valle de Los Molles, rumbo al centro de esquí Las Leñas.

    Es una hermosa laguna de 80 metros de diámetro y de aguas cristalinas de tono esmeralda, que provienen de ríos subterráneos. Sita en el escorial volcánico de El Infiernillo, un increíble campo de rocas volcánicas.

    La laguna se encuentra escondida entre paredes rocosas de basalto aparece una pequeña laguna de aguas azuladas, con tonalidades verdosas en sus bordes, por el depósito de algas, donde se refleja el paisaje circundante.

    Laguna de la niña encantada

    Laguna de la niña encantada

    Un puente sobre el río Salado es el acceso a un sendero bordeado por vegetación de alta montaña, que se interna en húmedas “vegas”, salpicadas por pequeños remansos de un arroyo de agua cristalina, que anticipan la llegada a la laguna. Cortaderas con sus penachos al viento, helechos, jarillas y chañares componen un marco natural con un microclima especial, que se une a una formación geológica constituida por antiguas coladas volcánicas que dejaron cráteres y cavernas profundas en la zona.

    La Laguna es de una particular belleza, dado que se encuentra circundada por una acumulación de restos de lava proveniente de cráteres cercanos. Al producirse erupciones en la antigüedad, el material incandescente se derramó sobre el curso del arroyo que alimenta el espejo de agua, lo cubrió y ocultó su aporte, que hoy es subterráneo.

    La laguna, utilizada antiguamente como lugar sagrado por los aborígenes, mantiene viva una leyenda que habla sobre una princesa, Elcha, enamorada de un joven de su misma tribu, que es entregada en matrimonio a un joven de otra tribu. Los enamorados, desobedeciendo la decisión de los caciques, deciden escapar. Acorralados al borde de un precipicio, temiendo el hechizo de una bruja maligna y el castigo de sus perseguidores, deciden arrojarse, abrazados, a las frías aguas desde la roca más alta, dando origen a la leyenda más difundida por los lugareños.

    Laguna de la Niña Encantada

    Laguna de la Niña Encantada

    Si al encanto del entorno natural y a la leyenda, les sumamos misteriosas historias sobre profundas cavernas, originadas por la transformación de depósitos subterráneos de yeso que, por efecto de filtraciones de las napas freáticas, forman laberintos ramificados con rumbo desconocido, poco explorados aún, comenzamos a entender por qué la Laguna de la Niña Encantada atrae a tantos visitantes.

    En la Laguna de la Niña Encantada no está permitido pescar, pero se pueden realizar caminatas, cabalgatas y safaris fotográficos.

    El lugar cuenta con servicios mínimos.