La Laguna del Diamante es un lugar de gran encanto otorgado por el reflejo perenne de las nieves del volcán Maipo sobre las aguas.

    La laguna del Diamante es una laguna ubicada a unos 198 km de la capital provincial y a una altitud de 3300 msnm. Situada a 11 kilómetros del límite con Chile.

    Cubre un área de unos 14,1 km², con una profundidad máxima de 70 m y una media de 38,6 m, y un volumen de unos 517.200.000 m³; su lecho es el cráter de un volcán extinto abierto en el centro de una meseta de piedra basáltica rodeada de cerros de gran altura, de los cuales destaca el volcán Maipo, cuya base se encuentra a sólo 2.500 m al oeste de la margen de la laguna.

    Es una de las fuentes de agua dulce más importantes de la provincia, y alimenta al río Diamante. La recuperación hídrica se debe a las aguas de deshielo procedentes de los glaciares de la zona, a las precipitaciones y a las aguas del arroyo El Gorro, que la alimenta.

    Su nombre se debe a la figura romboidal del volcán Maipo reflejado en sus aguas; el paisaje, espléndido y agreste, fue descrito por Antoine de Saint-Exupéry en Viento, arena y estrellas.

    Junto a la laguna se construyó el Observatorio de Rayos Cósmicos dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, un proyecto pionero de observación astronómica.

    El sinuoso trayecto que lleva a la laguna parte del refugio Alvarado, la base de guardaparques. Desde allí son 43 km que pueden hacerse con cuidado en auto común si el camino está habilitado. Entre mayo y septiembre, suele cerrarse por nevadas. La zona es árida y la vegetación, escasa. Suelen cruzarse manadas de guanacos. Hay que anotarse en el puesto de guardaparques al ingresar.