El Dique Piscu Yaco es un magnífico espejo de agua a solo media hora de Villa de Merlo. Un lugar muy lindo para pasar el día y disfrutar de la naturaleza.

    Se encuentra sobre el faldeo occidental de las Sierras de los Comechingones, en el Corredor de la Costa de los Comechingones, sobre la Ruta Provincial Nº 1, se encuentra en el km. 25, en el extremo sur del Municipio de Cortaderas, continuo al paraje de San Miguel. Las localidades más cercanas son Cortaderas (5 kilómetros hacia el Norte) y Villa Larca (7,5 kilómetros hacia el Sur). Otros centros cercanos son: Los Molles (a 14 kilómetros), Carpintería (a 18 kilómetros) y Villa de Merlo (a 25 kilómetros), todas ellas ubicadas al Norte del Dique.

    Para acceder al Dique Piscu Yaco se debe tomar la Ruta Provincial Nº 1, la cual tiene acceso tanto de Norte como de Sur. Una vez ubicado en el km. 25,5 se debe tomar camino de asfalto de 2 kilómetros, el cual conduce al atractivo.

    Es posible llegar allí en vehículo propio o transporte público desde Villa de Merlo u otras localidades del Corredor de la Costa de los Comechingones, bajándose en la Ruta al comienzo del camino de tierra y luego caminar hasta el Dique. El servicio de transporte tiene una frecuencia en promedio de una hora. Ingreso libre. En días de eventos previo pago.

    El dique es un magnífico espejo de agua emplazado en las Sierras de los Comechingones, a 190 kilómetros de la Ciudad Capital de la Provincia, bautizado como Piscu Yaco, que significa “Aguada de los Pájaros”, evocando la obra del Poeta Antonio Esteban Agüero.

    El Dique fue inaugurado el 20 de diciembre del 2010. Es el espejo de agua número quince de San Luis y es el primero de los diques en las Sierras de los Comechingones. Su creación forma parte de un ambicioso plan que está llevando adelante el Gobierno de la provincia. El espejo de agua cuenta con una superficie de 16,9 hectáreas y un total de 21 hectáreas incluyendo los taludes. Tiene una capacidad de reserva de 1 hm3 y la cota está por encima del 0,01 cm.

    El dique es alimentado por el arroyo La Sepultura, el cual está conformado por los afluentes: de la Vívora, de la Grana y el de la Toma o Derrume, siendo el segundo afluente mencionado el principal caudal que alimenta la presa.

    El atractivo escenario natural, de gran destino turístico y recreativo, está embellecido con un área de servicio, el cual cuenta con un balneario con 100 metros de playa de arena, 10 sombrillas de paja y 5 quinchos dispuestos para 10 puestos comerciales. Además, brinda a sus visitantes la posibilidad de practicar turismo activo, practica de deportes náuticos sin motor. La obra tiene una finalidad más bien turística, y el volumen de agua no es el mismo que el de otros diques cuyo objetivo es ser un reservorio.